#ImagineaSchool, el desafío de los niños sirios para ir a la escuela en el Líbano

(Información/Foto: UNICEF)

[Class photo 2 of 4] Seven of the 20 Syrian refugees who do attend school stand for a photograph in the Bekaa Valley, Lebanon, Friday, 20 May, 2016. The other 13 are being deprived of a basic right, missing an opportunity of a better life and of breaking a cycle of injustice. #ImagineaSchool - In December 2016, some 13.5 million Syrians have been forced to flee their homes and are either internally displaced or have become refugees. Currently, 1 million Syrian refugees are registered in Lebanon, of which half are children. Unregistered refugees are estimated to number around half a million. Before the crisis, Syria had some of the highest literacy and school attendance rates in the Middle East and North Africa. Nearly six years into the violence, half of all Syrian children - or 2.8 million - in Syria and neighbouring countries, are currently out of school. Protracted crises like the one in Syria not only temporarily interrupt children’s education and lives, but they often also close the door on education for a lifetime. Syrians parents are fully aware of the importance of education, but with seven in 10 registered Syrian refugees in Lebanon living below the poverty line, their socioeconomic situation is often so serious that they are left with no choice other than making their children work. Employing children is illegal in Lebanon and failing to meet children’s basic right of education quashes their hope of a normal childhood and impedes them in contributing to future societies. Currently, 183,000 school aged children from Syria are out of school - 49% of all registered Syrian refugee children in Lebanon. The Bekaa valley in eastern Lebanon has the highest concentration of Syrian refugees in the country. The valley is also an agricultural area and land owners in Lebanon often allow Syrians to live on their land in exchange for labour by the family’s children. The typical child labourer in Lebanon is a Syrian boy between 10 and 14 years of age - boys fr

UNICEF lanza #ImagineaSchoolun documental interactivo que ofrece una mirada íntima a las vidas de los niños sirios en edad escolar que viven como refugiados en el Líbano y que analiza, de primera mano, los desafíos que enfrentan a la hora de acceder a la educación.

UNICEF ha dado a conocer las historias de 19 de estos niños coincidiendo con el inicio la conferencia celebrada en Helsinki sobre la situación humanitaria en Siria (23-24 de enero), con el objetivo de poner rostro a los desafíos que allí se discuten.

Alrededor de la mitad de los niños sirios en edad escolar (187.000) no van a la escuela en Líbano, país que acoge el mayor número de refugiados per cápita en el mundo. En lugar de recibir educación, miles de niños sirios, algunos de tan sólo seis años de edad, trabajan en la agricultura, en las fábricas, en el sector de la construcción y en las calles.

UNICEF y el Gobierno del Líbano han proporcionado acceso a escuelas públicas a más de 150.000 niños sirios refugiados. UNICEF hace un llamamiento por valor de 240 millones de dólares para 2017 con los que poner en marcha programas educativos que posibiliten que más niños accedan a un aprendizaje de calidad en Líbano.

“La pobreza, la exclusión social, la inseguridad y las barreras idiomáticas están impidiendo a los niños sirios acceder a una educación, dejando a toda una generación en desventaja, empobrecida y en riesgo de contraer matrimonio precoz o dedicarse al trabajo infantil”, ha asegurado Tanya Chapuisat, representante de UNICEF en el Líbano.

“Trabajando con el gobierno, los donantes y los socios, hemos conseguido que casi la mitad de los niños sirios refugiados que viven en Líbano vayan a la escuela. Ahora es el momento de llegar a la otra mitad, para que cada niño tenga la oportunidad de obtener una educación de calidad “, ha dicho Chapuisat.

El documental interactivo, grabado en el Líbano en 2016, está producido por UNICEF y un galardonado equipo de narradores de Vignette Interactive. Las fotografías han sido tomadas por el ganador del premio World Press Photo, Alessio Romenzi.

“Ha sido desgarrador escuchar las historias de estos niños y darse cuenta del papel que desempeña la educación en el conjunto de su vida. En mis fotos he intentado captar cuánto significa para ellos poder ir a la escuela, con la esperanza de que mi trabajo pueda ayudarles a hacer realidad un sueño tan básico”, ha explicado Romenzi.

El título, #ImagineaSchool, lo idearon dos niñas: Assia, de 10 años, y Dyana, de 13 años. Ambas aparecen en el documental y nunca han ido al colegio. “Imagino la escuela como un lugar muy bonito, con dibujos de niñas y niños en las paredes”, explicaba Dyana.

A nivel mundial, la educación sigue siendo uno de los sectores menos financiados en los llamamientos humanitarios. En 2015, los organismos humanitarios recibieron sólo el 31% de sus necesidades de financiación de la educación, frente al 66% de hace una década.

Durante la Cumbre Humanitaria Mundial, celebrada en mayo de 2016, se presentó una nueva plataforma de financiación mundial, La educación no puede esperar, para poner fin a la brecha entre las intervenciones humanitarias durante las crisis y el posterior desarrollo a largo plazo, a través de una financiación planificada.